Mestura de Pat Pereyra

Un sello musical de excelencia, avalado en una sólida discografía que con “Mestura” nos presenta a una Patricia conocida y nueva a la vez: a Pat Pereyra.

Como “una mezcla rara de muchas cosas” define la RAE define la palabra mestura, una definición que es un principio creativo en la obra musical de esta intérprete y compositora santiaguera; su disco “Mestura”, el tercero de su carrera, es inconfundiblemente  ecléctico, con fusiones que oscilan entre el Jazz, Blues, Pop, Rock, Raíz y World Music.

Los temas 

  1. Ángel
  2. El Pirata
  3. María
  4. Pies de Lluvia
  5. Ojos para Dos, junto a Maridalia Hernández.
  6. Dos Formas de Amar
  7. El Niño del Sol
  8. 23 de Septiembre
  9. Flor de Luna
  10. La Nana de la Luna
  11. Xxx
  12. Lágrimas de Luz
  13. Como Tú Quiero Ser

 

El lanzamiento del disco fue dado a conocer por las redes sociales de la artista en julio de este año con una escueta nota: “Después de casi 3 años trabajando en el CD de Patricia Pereyra, hoy finalmente es una realidad” e inmediatamente comenzaron las reacciones y publicaciones positivas.

El baterista Guy Frometa, productor musical del disco, logra la consonancia perfecta con la artista, que junto a la participación de músicos como Rafelito Mirabal y Rafa Payan quienes comparten una amplia historia de colaboración con Pereyra y la colaboración de Maridalia Hernández como voz invitada, conjugan en una de las mejores experiencias musicales del año en este país.

La sutileza de los arreglos musicales provee de espacios a la voz de la artista y a la poética de sus letras, con canciones -algunas ya conocidas por los asiduos a sus conciertos-, que traslucen el histrionismo acostumbrado del “live” en un disco de atmósfera, envolvente.

Mestura de Pat Pereyra está disponible ya en iTunes, Amazon y CD Baby. Pueden escucharlo  en Spotify. Sean felices, escuchen su música.

 

Impacto de Salsa Colombiana en el país

El impacto de la Salsa Colombiana en el país es un trabajo de investigación de Alexis Méndez, reconocido productor del programa radial Música Maestro.

La investigación vincula las músicas de República Dominicana y Colombia, desde el punto de vista musicológico, histórico y  sociológico e incluye entrevistas con locutores de los programas de Salsa de Santo Domingo, quienes opinan sobre el impacto de la salsa colombiana en el país. En esta etapa, ya se han presentado parte de sus hallazgos a través de conferencias en universidades de Barranquilla, Cali y  Medellín en Colombia.

Los resultados de estos trabajos de campo serán presentados poco a poco, según nos comenta Méndez, también autor de “Salsa desde mi balcón” un libro muy personal sobre sus vivencias con la Salsa.

El Poeta Callejero tá quillao no distraído.

Qué maldita mierda, mierda. Qué fucking jodienda

Esta sociedad de la mierda.

Escribe una mierda, en una pista de la mierda ¡y te premian!

¡Qué viva la mierda! mierda. Qué maldita mierda, yo vivo de esta mierda.

Qué haga una bulla todo el que le guste esta mierda. ¡Canten conmigo esta mierda!

Poeta Callejero. Eso me quilla.

 

Las últimas apariciones públicas del exponente urbano Poeta Callejero han dado pie a comentarios sobre su estado de salud mental, algunos han insinuado consumo de drogas o que se trata de una estrategia publicitaria, pero a mi entender, su actitud tiene más que ver con su propuesta musical actual que con todo lo demás.

Todo el mundo opina de la entrevista, yo sencillamente me tomé el tiempo de verla completa, y aunque fue insufrible la vi hasta el final; hasta ese momento, cuando escuché su interpretación “Eso me quilla”  pensé ¿Y qué persona con sentido común no se quilla ante tantas vainas en este país? ¿Quién es que no se jarta y se deprime ante todo esto?

“Eso me quilla” me parece más que un desahogo una declaración de principios, más que una catarsis, la prerrogativa de un artista con una alta capacidad de auto critica; una exposición de sus defectos, cosa poca vista en un medio con tanto echavainismo como el urbano, y de tanta condescendencia con lo cuestionable… La música urbana, otrora crítica y alguna vez contestataria, hoy entretiene las tarimas políticas.

Si es el mismo Poeta Callejero del “16 de mayo” parece que estuvo distraído en estos años, y está quillao.

 

Música urbana,”negros con aretes y gorras pa’ tras”.

Aunque probablemente refieren a un tipo de musical actual y urbana, las declaraciones de Gutiérrez Félix sobre música de “negros con aretes y gorras pa’ tras”, también deben entenderse desde el contexto cultural de las mismas, las cuales marcan los signos de la identidad nacional negada, la afrodominicana.

VVamos por parte, la denominada música urbana, es entendida en nuestro país como una diversidad de estilos musicales locales influenciados por la cultura hip hop, tales como el Reggaetón, Dancehall, Rap, Electro-mambo, Merengue Hip hop y en los últimos años, el Dembow; estas músicas actuales, siempre vistas con desaprobación por ciertos sectores del país, por un lado por una supuesta influencia transnacional perniciosa y por otro lado, por su puesta irreverente y discurso transgresor.

Todo este preámbulo es necesario, como siempre, ya que en días pasados, el intelectual y funcionario del estado dominicano Euclides Gutiérrez Félix ha vuelto a referirse sobre este tema en términos peyorativos -recordemos que anteriormente había calificado como “basura musical” a estos ritmos-. En esta ocasión medios CDN reportó que: a su salida del Congreso Nacional se refirió entre otras cosas a la música urbana que se realiza en el país, la cual criticó abiertamente diciendo que la hace “una barsa de negros con aretes y gorras pa’tras”.

Vale destacar, que la negritud en la diversidad de las músicas dominicanas ha sido un tema ampliamente tratado desde la intelectualidad y aunque no le “llegue” a los exponentes de esta música, el realce de formas y usos culturales afrodescencientes en la actualidad es  también parte de esta herencia cultural.

Pero ¿Cuál es la música de negros?

Generalmente, música negra o de negros se ha utilizado como termino para identificar a un conjunto de estilos de la música afroamericana en los Estados Unidos, sobre todo a partir de géneros musicales como el blues, el jazz, el gospel, el soul, el hip hop, entre otras.  En Latinoamérica y el Caribe, tanto  por la herencia musical africana que nos identifica, como por la influencia de estos estilos en músicas populares locales como la Cumbia, el Merengue, la Salsa y otros durante el siglo pasado, ha significado que en los últimos años se originen transformaciones musicales radicales, tanto en géneros conocidos como en nuevos estilos, tal es el caso del Dembow, por ejemplo.

Así que, cuando nos referíamos al inicio del post al contexto de las músicas, negras, nos referíamos a esto precisamente; a que estas músicas están enmarcadas en una tendencia de contemporaneidad en la cual la permeabilidad y correspondencia cultural junto a la popularidad del hip hop ha significado la re-unificación de un legado musical no siempre visibilizado por las políticas culturales del área. Un Congo, Rag Time, Rap Cubano, Samba, Rará, Reggaetón, R & B, Merengue o Electro Mambo tienen mucho que ver … y sí, son músicas de negros.

Estas músicas populares, bailables urbanas y afrodescendientes se han conectado en el presente, vinculándose lo ancestral con lo tecnológico, lo cual ha re-significado estilos musicales que en el proceso histórico de nuestros países fueron adaptándose a imposiciones políticas y discursos nacionalistas.

Ramón Cordero y la bachata en el cine

Ramón Cordero es un clásico de la bachata que al presente ya nos refiere un hito dentro de la cinematografía dominicana a nivel mundial. Este grupo, Bachateros del Ayer está basado en esos bachateros 60-70 que la industria había olvidado hasta ahora.

Los que hemos visto Dólares de Arena, de repente, nos encontramos con una banda sonora familiar, con la cual bailan y cantan los personajes del film y el mismo bachatero en su rol y persona de: Ramón Cordero.

La primera escena comienza con la bachata “causa de mi muerte” y al músico Ramón Cordero como la primera aparición actoral en la película.

Esta película del año 2014, dirigida por Laura Amelia Guzmán, Israel Cárdenas es una adaptación de la novela Los dólares de arena  del escritor francés Jean-Noel Pancrazi es una historia de amor, al dinero tal vez, pero lo que nos interesa resaltar en esta tertulia es el protagonismo de la bachata de Cordero ¿por qué bachata, por qué Cordero?

Esta bachata es un clásico de Cordero “Causa de mi muerte” es una composición musical con una estructura en décimas a modo de son cubano o del perico ripiao que fue grabada en la década del setenta. En esta se puede entender el sentimiento de la señora (Geraldine Chaplin)  Anne o la doña, en la película, hacia (Yanet Mojica) en el personaje de Noelí.

“Causa de mi muerte”, tiene en la película el mismo efecto que “Morenita mía” otro clásico de Cordero en la película, ambas bachatas no son utilizadas como una base argumental paralela, es más bien, la interpretación blues del mismo personaje central, y eso a fin de cuentas en la bachata, un caribbean blues en todo el sentido de la palabra.

La bachata “Morenita mía” es un leit motiv en la película, si recuerdan la escena de la playa cuando la chica camina con el conflicto de ver casi arruinada su aspiración de irse del país. Esta bachata creo que todos la conocemos como un clásico del género que fue grabado en el año 1973 en la voz de Ramón Cordero y la guitarra requinto de Edilio Paredes. Su título original es Amor del bueno, pero desde su éxito inmediato la denominación popular fue “Morenita mía” hasta entonces.

La bachata suena en varias escenas, y también aparece como tema central en la fiesta como trama de desenlace en el film, con Ramón Cordero, su guitarrista Edilio Paredes y otros músicos, junto al actor- músico Ricardo Ariel Toribio como un grupo bachatero de pueblo costero.

La canción se decanta en un amor de fantasía hacia una joven morena. Una escena intima, de baile de la doña con la morenita es al compas de otra bachata “Asesina” esta de Juan Bautista, “Mientras yo te esté mirando”, “Estoy aquí pero no soy yo” y de Rafael Encarnación “Muero contigo” y otras bachatas, merengue de cuerdas y dembows de forma incidental.

En otra escena, la doña francesa le prepara una fiesta en su casa de campo para la despedida y contrata a Cordero y sus músicos (o sea, incluyendo al novio de la chica),  quienes se desplazan en motoconcho a la fiesta. Una escena importante, sin duda, porque es una estampa del bachatero de antaño. El desenlace ya lo conocemos con otra escena imborrable en la cual la doña va a la barra del pueblo y baila sola “Morenita mía”. Triste e irónico a la vez, como final de la película.

Igualmente hay que resaltar el efecto de la voz y la interpretación de Cordero en esta película, ¿es una película sobre amor? No se sabe bien, pero es triste, es una película bachatera.

Dentro de las críticas y elogios que esta producción cinematográfica ha tenido desde su estreno en Alemania hace dos años, debemos resaltar la nominación de “Causa de mi muerte” a los premios platino en el 2015, y la reseña critica que, y cito “A todo esto se da paso, en materia de musicalización, la historia contada por el cantante Ramón Cordero a través de su bachata, la que abre el filme y que sirve de introducción al relato, un acento acertado que permite sintonizar una banda sonora con sonidos autóctonos”, una de los pocos elementos que logro un conceso estético y critico en el país. La cita es del periódico Acento y de Félix Manuel Lora.

“Causa de mi muerte” es comienzo y fin de esta película, que marcada por episodios por “Muchachita mía” nos refieren la experiencia bachatera del film. Quiero resumir diciendo que en el país existe una cinematografía con elementos musicales con cierto protagónico, recuerden Perico Ripiao del director Ángel Muñiz de 2003 en el cual las circunstancias hacen de un grupo de presos convertirse en músicos de perico ripiao a las ordenes de un militar. Y si, hay que contar I love bachata, de Roberto Ángel Salcedo, Robertico, de 2012 un grupo de muchachos de barrio que se aventuran con un grupo musical de bachata que al final la pega. Otra muestra es Sankipanki, una película musical del director José Enrique Pintor, del año 2007.

La bachata ha estado presente en bandas sonoras de varias películas de humor, pero nada serio hasta Dólares de Arena. Ni decir del cameo de Cordero y Paredes, que exhibe el respeto de dos estrellas del género, algo que no podemos decir de las películas anteriormente citadas, en donde se proyectan iconos de la música popular dominicana como Fefita La Grande, de la cual no podemos decir lo mismo, así como otros.

Un músico con un cameo o aparición breve en una película es algo común, que la música de un clásico forme parte del soundtrack de una película también es común, lo que no es común es que se conjuguen todos estos elementos y se le dé al músico un papel importante a él y su música, así como la oportunidad de interpretarse a sí mismo.

Texto presentado en la Tertulia Bachatera del domingo 31 de julio 2016, en San Carlos.

El hombre gris y la autocensura de Vakeró

En abril de este año 2016 y en plena campaña electoral sonó en la radio dominicana “El hombre gris”, un tema del cantante urbano Vakeró en el cual cantaba su mala experiencia con la policía con tal atino que rápidamente alcanzó las redes sociales y se volvió un fenómeno viral.

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Captura tomada de Instragram @luminariastv

Controversial desde el principio, en aquel momento Vakeró expresó a los medios que lo escribió “porque le preocupa la situación que vive el país en torno a los organismos de seguridad”. No obstante, a casi cuatro meses de su lanzamiento el exponente urbano actualmente revela una especie de autocensura y señala los inconvenientes que le causado en el mercado musical.

Al ser entrevistado en televisión nacional, el artista confesó que “aunque no le ha traído problemas con la policía, sí le perjudicó el hacer la canción”.

Las declaraciones del exponente urbano dejan expuesta una acción mediática nunca vista en el medio, sobre todo tomando en cuenta que en el país la música popular  ha servido para denunciar graves males sociales en el pasado. Merengues de estilo social como: Acompáñeme civil, El Niágara en bicicleta de Juan Luis Guerra, El funcionario, Esto no lo aguanta nadie de Wilfrido Vargas, entre otros, son algunos de los ejemplos.

La autocensura se ha empleado en el mercado musical como un mecanismo de manejo de controversias entre figuras, sus manejadores y audiencias determinadas, y por lo general se gestiona mediante estrategias tales como atenuar la versión del tema, omitiendo o modificando las palabras que pudieran ofender a un colectivo o instancia pública.

En el caso de la autocensura que ha confinado al propio artista a retirar un buen tema como “El hombre gris” nos queda guardado en la memoria colectiva y … digital.