Texto Conferencia “Nuestras Músicas Urbanas”.

Texto de la conferencia NUESTRAS MÚSICAS URBANAS ACTUALES, dictada en el Centro Cultural BanReservas, el día 4 de febrero 2016, en Santo Domingo. Imágenes, vídeos y audios de la misma serán compartidos a quienes lo soliciten por esta vía.

10836306_804383919623073_1986309013_n
Fotos: Gabriel Alba Solano

Para hablar de este tema de nuestras músicas urbanas actuales debemos remitirnos al Merengue, que siempre ha tenido un gran significado simbólico en el pueblo dominicano y por su puesto en los jóvenes urbanos, a tal punto de que se ha mimetizado en cada época y tiempo con estilos de moda y tendencias de actualidad y ha logrado la hazaña de ser de los pocos géneros musicales caribeños decimonónicos originados en el siglo XIX, que ha transitado al siglo XXI de forma tan ingeniosa.

Pero en este siglo hay que hablar de merengues, cuales, cuantos existen, donde… existen tantos merengues dominicanos que nos les alcanza esta media isla. Junto al merengue popular, la bachata y el típico se fueron y volvieron;  en la diáspora crearon sus vínculos, y de vuelta trajeron una hibridación que va más allá de la experiencia migratoria y que ha sido muchas veces mal comprendida e incluso discriminada en suelo dominicano.

Una diáspora musical que ha pautado gran parte de lo que hoy trataremos en esta conferencia: músicas electrónicas, hibridadas con el hip hop, desde New York, Puerto Rico y Barcelona, pero dominicanas, siempre.

Así que nos moveremos en un mapa sonoro por nuestras músicas urbanas actuales, hacia lugares como el Gran Caribe simbólico Urbano que es Nueva York y a la madre patria conquistada a ritmo de Bachata y Reggaeton que es España.

El pasado reciente

Las culturas urbanas se homologan en base a sus realidades comunes y en el hip hop se canaliza de manera explícita el descontento sistémico de estos sectores; su procedente denunciante y su popularidad mediática en la actualidad, fungen como una plataforma para los conflictos colectivos de los sectores marginales de cualquier parte del mundo, por lo que Santo Domingo no ha sido la excepción.

Los estilos musicales emergidos en este contexto, ilustran la manera en como iría definiéndose una estética musical entre local y lo transnacional; estilos  como el Meren-House en Nueva York y el Merengue “de Calle” en Santo Domingo, evidencian la mezcla de dos procesos culturales paralelos; uno local, más conectado a la industria establecida del merengue comercial, y otro diaspórico, marcado por el impacto de la migración, y que determinaría un impacto cultural en el país.

Hoy en día son tantos los estilos, sub estilos que existen en la órbita del Caribe urbano, y dominicana, sépase es ahora mismo el único país de esta región que tiene en el top mundial a tres de sus estilos musicales más populares, me refiero a la bachata, el electro merengue y el dembow.

Pero, como señalaba en mi libro “Rumbas Barriales” en Santo Domingo, poco se habla de las interrelaciones culturales entre las islas, ni del pasado entre las músicas afrocaribeñas y el Merengue, y si bien el hip hop ha fungido como un aglutinador de lo que históricamente ha sido negado como identidad afrodominicana, estas re-conexiones aun siguen siendo consideradas como un desarraigo.

La dualidad respecto a la música popular dominicana radica en que se mueve entre los que entienden que debe seguir conservando sus tradiciones y valores y entre lo que apuestan por la innovación, lo nuevo y lo que rompe con el pasado.  Personalmente creo que se debe mover hacia todas partes, hacia la preservación mediante la educación musical y la evolución por la difusión de nuevas propuestas.

Nuestras músicas urbanas actuales se están creando justo ahora, de hecho, ahora mismo deben estar grabando una docena de dembowceros en estudios caseros por los barrios de Santo Domingo, Santiago, San Pedro o San Francisco de Macorís, que son sus epicentros, ni qué decir del rol autónomo de la mujer en este contexto, la mayor visibilidad de la afrodescendencia, la democratización del consumo musical que la payola no impone, el electro mambo que ha dado una mordidita a la industria desde Ricky Martin o Shakira; el relevo salsero y los tantos DJ alrededor del mundo mezclando bachata, merengue y electrónica, y qué bueno, porque en todo eso que suena, se oye a dominicana.

Muchas gracias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s