Reinas, insuperables, grandes y chicas en el can. La mujer en la música popular dominicana

De la televisión y en los periódicos, sobre todo, siempre hemos recibido una imagen femenina que canta y baila, es graciosa, sensual… “maidita” y así ha sido desde aquellas cantantes y vedettes en los tiempos de la dictadura, pasando por las orquestas de merengue femeninas, el fenómeno de popularidad de las “solistas” y en los últimos años las “urbanas”. Tal vez es un título muy abarcador, pero este post pretende con pocas palabras provocar una mirada distinta a un tema tan cercano pero a la vez tan distante como es el de los roles de la mujer dentro  de la música popular dominicana.

devotos en peregrinacion
Rita Indiana en el festival Isle of Light 2017, expresó como nadie en la música dominicana su sentir sobre la corrupción e impunidad.

En la crónica periodística estas intérpretes y sus performances han sido la imagen más reconocida de la mujer en la música; pero, mujer y creación musical refiere más bien a muchas otras cosas. Dando el merecido valor a las figuras femeninas más visibles de la música popular, cantantes, coristas, bailarinas, etc., tendríamos también que dimensionar esos roles que no han sido resaltados, tales como compositoras, arreglistas, instrumentistas, cantautoras, productoras y directoras de orquesta.

La historia de la música dominicana de por sí está marcada por la mujer, sobre todo por su vocación educadora; por lo que, muchas de las más importantes instituciones de estudios musicales del país han sido dirigidos y conformados por grandes ejecutantes, cantantes y gestoras; pero así como las primeras mencionadas han sido material para la farándula, estas últimas han sido apartadas de la prensa más especializada, también. Así que, mencionaremos algunos casos interesantes, más que personas –que son muchas más de las que se conocen-, que no siempre han sido valoradas en su justa dimensión creativa.

Enerolisa Núñez, considerada como la más trascendental cantadora de salves del país, Fefita La Grande, un monumento vivo de la música típica, ambas se mueven entre lo tradicional y popular, junto a otras cantadoras como Mercedes Cuevas o acordeonistas como María Díaz. La historia de las orquestas merengueras nos lega los aportes de directoras como la pianista Belkis Concepción y la magistral trayectoria de Yanina Rosado, directora musical de Juan Luis Guerra y 4-40, solo por mencionar a algunos casos. De la era de las solistas, no se destaca igualmente el rol de autoras como Olga Lara de compositoras de éxitos internacionales como Alicia Baroni, ni de cantantes conocidas como coristas y no por sus bellísimas composiciones, como es el caso de Amarilis Freites de Cañaveral; tampoco el perfil de pianista y arreglista de Maridalia Hernandez, entre otros casos.

Casos como el Leonor Porcella, destacada compositora, reconocida como forjadora de la historia de la balada y la canción romántica dominicana, se han conocido gracias a la mención de mujeres intérpretes como Sonia Silvestre. Otro caso es Xiomara Fortuna “La reina de la fusión” mejor conocida como cantante, quien también es compositora, productora e investigadora de las músicas tradicionales.

De forma controversial, quizás, entiendo que hay que mencionar a las exponentes urbanas, que si por mal –muy mal- proyectan el machismo del cual son víctimas entre ellas mismas, tienen el mérito de ser la primera voz de su discurso, dejando atrás el rol de las merengueras dentro de una corporación de orquestas. Se preguntarán por la bachata y diré que, “bien, gracias”, porque no solo llevan el peso de misoginia en las letras y el imaginario bachatero colectivo, sino, que, salvo poquísimas excepciones, no han podido superarlo y se proyectan a imagen y semejanza de.

Por suerte, existe un centro de equilibrio, y al presente la denominada Música Alternativa Dominicana nos da una perspectiva muy interesante dentro de este entramado musical femenino.

¿Por qué? Porque es la escena musical con mayor cantidad de mujeres músicos, ejecutantes, compositoras, arreglistas, directoras de sus proyectos. Xiomara Fortuna, Patricia Pereyra, Irka Mateo, Carolina Camacho, MULA; fenómenos como lo que fue Rita Indiana y Los Misterios y promesas como lo son ahora Marimba y Nicole Santiago; cantautoras y gestoras como Luisa Castillo y su proyecto La Piña ta Dulce, las músicos y productoras Marlenne Mercedes y Rocío Damirón de Mediumship Music, la artista Michelle Ricardo y su Quilomboarte de spoken word y muchas más.

En fin, que todas estas mujeres están en el can, desde la profundidad de nuestros campos, hasta las pistas de baile en la ciudad, desde las aulas a los estudios de grabación, de gira o en sus hogares, las más conocidas (a quienes no hemos mencionado por eso mismo, todas importantes) y las menos conocidas. Algunas se autodenominan Mayimbas, Reinas, Malditas, Materialistas, Insuperables, Duras, Sufridas, Grandes y Chicas, lo que sí necesitamos es sanar(nos) con más música de, por, para mujeres., porque la música sana.

 

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Un viaje de música. Reseña II: El Gran Poder de Diosa

Entre los meses de julio y agosto disfrutamos de dos conciertos de El Gran Poder de Diosa, memorables, las presentaciones de esta agrupación  nos han motivado sobremanera a escribir la segunda de esta serie de reseñas, para ustedes y nosotros: El Gran Poder de Diosa, dos conciertos.

La Zona Colonial de Santo Domingo fue el lugar convocado, en dos locales magníficos que por primera vez fueron escenario para la música.

El primero, viernes 28 de julio en el patio de la Librería Mamey. Fue un concierto bello, una palabra que por lo general no se utiliza para estos casos, pero es que así fue; una combinación exquisita de las artes con la música, un set esplendido y la “elegancia sonora” -en palabras del artista David Pérez Karmadavis-, que describe a El Gran Poder de Diosa.

Esta presentación fue un gran recuento musical, pudimos escuchar desde “Moriviví” hasta “Plátano de la ciudad”, ambas canciones muy conocidas por sus videoclips. Eddy Núñez en la guitarra y voz, FJ Soriano en las guitarras y teclados, Marlene Mercedes en los teclado y voz, Juan Carlos Ariza en el bajo, Francisco Martínez (Boli) en la batería y Francisco Martínez (Bolilo) en la percusión.

El segundo, jueves 3 de agosto en el salón Miss Rizos, como parte del Sofar Santo Domingo #2 junto  Nicole Santiago y Marimba (a quien hemos dedicado la primera reseña de esta serie. Leer aquí).

Esta sesión fue más corta de lo habitual, dado el formato de esta plataforma de conciertos, pero igualmente intensa e íntima con lo cual lograron esa comunión banda-público.

Lleno el local, la empatía fue vital en este escenario, inusual, para conciertos. El público pidió más, pero bueno… quedó para otra ocasión.

La experiencia de escuchar en vivo a esta banda en dos ocasiones tan cercanas también nos hace pensar muchas cosas, estamos a mitad de año, y nos sentimos llenos de su energía. Sabemos que actualmente preparan su primer álbum “Te vamo a espera” bajo la producción de Mediumship Music, así que vale la pena esperar a El Gran Poder de Diosa.

Kumbacarey presenta CD “Fruto de mi cosecha”

Fruto de Mi CosechaKumbacarey presenta su CD “Fruto de mi cosecha” en el que recorren el folklore dominicano y la música caribeña a través del retrato de la vida del campo y la ciudad.

Esta agrupación musical conformada por dominicanos radicados en Nueva York se ha dedicado a la difusión de la música dominicana desde los Estados Unidos, combinando sus presentaciones con muestras didácticas del folklore dominicano y la música caribeña.

Fundada en el año 2007 por Pedro Raposo y María Terrero, han logrado llevar su música a importantes escenarios de los Estados Unidos y el país.  Este año presentan su primera producción musical “Fruto de mi cosecha”, una compilación de canciones inspiradas en el quehacer del campo y la ciudad mediante la fusión armónica de los ritmos como: congo, pri pri, palos, merengue y son.